sábado, 27 de julio de 2019

Los motivos /4)

Hoy me tocaba la entrevista con su primer novio. Habían andado el último año de secundaria, el tipo aceptó que fuéramos a su departamento, según nos dijo estaba separado, y era padre de dos hijos más o menos de mi edad.

-Si, es cierto que tu madre era medio tímida, muy reservada, pero si la llegabas a conocer era super dulce.
No me vas a creer pero nunca nos peleamos, también porque ella se guardaba todo, eh, no era que nuestra relación fuera perfecta, pero es que con ella no se podía discutir, se cerraba, no te decía nada, no la sacabas del bueno, te bajaba la mirada y se acabó, al otro día los dos nos comportábamos como si nada hubiera pasado.
- ¿La amaste?
-No sé, che, la quise mucho, si, pero amar como ame a la madre de mis hijos, y no, es otro tipo de amor. Yo ya era otra persona, no sé, en el tiempo que salí con ella era un pendejo.
- ¿Por qué terminaron?
-Y mira, los últimos meses ya salíamos más por salir que por otra cosa. Y, como te dije, con tu mamá no había discusión posible, ya se había vuelto algo de todos los días y los dos estábamos cansados de eso. Terminamos el secundario y cada uno agarró por su lado.
- ¿Cómo fue la despedida?
-Fue bastante boluda, aprovechamos el último día de clase y cada uno trajo una cajita con las pocas porquerías que nos habíamos regalado en el tiempo que anduvimos. Nos dijimos chau y suerte.
- ¿La volviste a ver?
-De pasada me la cruce alguna vez, pero hablar con ella, nunca más.

Me hubiera gustado construir una historia alternativa o contra fáctica. Qué hubiera pasado de seguir juntos Alfredo y mi madre. Pero después de la entrevista me di cuenta que no, que probablemente para mi madre la relación con AlFredo fuera igual que para este: un noviazgo juvenil, seguro nacido de la calentura, y después de cierta compatibilidad de caracteres, para al final devenir en la inercia. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario