sábado, 17 de febrero de 2018

Encrucijadas de la vida /26)

Le generó tan pocas cosas ver a su madre, escucharla, qué le podía importar a ella los motivos de Magdalena ahora, en ese momento, ya hacía años que había dejado de odiarla, que había superado lo que ésta le generara, había estudiado, triunfado en su profesión, su madre, nada, su madre era una reminiscencia del pasado, algo que estaba en un rincón, y ahora con el tema de Marcos, ni siquiera eso, era una cosa superada, olvidada, muerta, ahora vení a resucitar, no entendía, ni quería hacerlo, no tenía tiempo para ese melodrama que su presencia le planteaba.
Pensó en simular su fastidio al tolerar sus excusas, pero decidió que no lo merecía, y hasta decidió cortarlo.
-Mira, no tengo mucho que decirte, Laura pobre no habrá superado lo que pasó, pero yo si, la vida siguió, no fuiste imprescindible, nostras tampoco para vos, ya está, no sé si querés un poco de plata, decimelo, y se acabó.
-No vine por eso.
-Bueh, por lo que hayas venido, no e interesa, hiciste tu vida, yo la mía, no quiero hablar de lo que soy con vos, no me interesa, no me interesas como persona, y tampoco quiero ser cruel o violenta, o nada, ya está.
Magdalena se calló y se fue.
Pensó en cuando había hablado con Marcos de ella, siempre que quería contarle o confesarle algo, lo hacía en la cama, luego de que hicieran el amor, porque ahí estaban los 2 en absoluta igualdad, desnudos, acostados, entre las sabanas, indefensos de cierta manera, y protegidos el uno por el otro.
Se lo quería contar para que él conociera otra parte de ella, para desnudarse emocionalmente, no para oír algún convencionalismo lastimero que seguro diría luego de que ella acabar, como lo siento, o si no uno admirativo, y mira hasta donde llegaste, o te felicito por superarlo, que eran cosas carentes de sinceridad o significación, solo era decir lo que se creía que el otro necesitaba, y una forma de cerrar un tema incomodo.
Marcos no le había dicho nada, solo la había mirado, y acariciado el brazo, cosa que a Ana le emocionó y contuvo mucho más que cualquier frase, si bien era una reacción natural y convencional, era la que ella necesitaba. de parte de él.
Ahora hubiera querido llamarlo, contarle, y sobre todo volver a estar en sus brazos, desnuda, saberlo a su lado.

sábado, 10 de febrero de 2018

Encrucijadas de la vid /25)

Perdiste.
Claudia lo miro, por primera vez se sentía tranquila frente a Ignacio, sin miedo, sin sentirse indefensa y controlada, era libre.
-No te pienso explicar nada, te conozco, por más que te diga no me vas a escuchar, como mucho a oír, pero escucharme, para nada.
-Me traicionaste.
-Si, es cierto, traicione el acuerdo que teníamos, donde yo era la imbecil que hacía todo como vos querías, y no te echo la culpa solo a vos, sos así, dominante, controlador, pero yo me dejé dominar, controlar, ser una dependiente absoluta.
-Parala Claudia, hablas como un articulo de revista, o como esas sociólogas o lo que sean esas que se la pasan echando mierda en las universidades.
-Bueno, se parecen a vos, tal vez por eso te molesten, son igual de intolerantes.
-Yo no vine a escuchar reproches, eh.
-Y para qué viniste, andate, yo no te llame, al contrario, te dejé bien claro que no quiero estar más con vos, que no vinieras, que te hicieras a la idea de que lo nuestro se había acabado, pero no, el señor tení que venir, tenías que creerte con derecho a decirme que estaba equivocada, basta, si alguien no quiere estar con vos, no quiere, se acabo, y yo no quiero, y no voy a estar.
-Claro, y llevarte a Mariano, también.
-No lo obligue, o te crees que él quería quedarse con vos, mira Ignacio, yo te podría decir un montón de cosas para hacerte mierda, pero no soy como vos, no me interesa degradar a los demás, y te conozco, te puede doler algo, pero nunca reflexionas sobre lo que se te dice, para vos lo que pensas es ley, bueno, seguí así, pero solo, no nos vas a seguir manejando la vida.
-Yo te protegí, Claudia.
-Puede ser, también me absorbiste, me tuviste en una jaula de oro, pero ya me canse, me liberé, y espero no ser como esos pájaros que vuelven a la jaula, quiero hacer mi vida, Ignacio, basta.
-Te vas a arrepentir, y no lo tomes como una amenaza, yo no voy a hacer nada para cagarte la vida, pero las cosas no son tan fáciles como vos las ves.
-Con vos tampoco lo eran, pero eso nunca lo vas a aceptar.

sábado, 3 de febrero de 2018

Encrucijadas de la Vida /24)

-Seguí.
-Ah, gracias por darme permiso, eh, muchas gracias, pero no, y te dije todo lo que quería, además mejor decime a qué viniste, porque no estás acá para oírme, estás por otra cosa, por lo menos tené la honestidad de decirlo.
-No puedo venir a escucharte.
-La verdad si tu interés es real, te nació un poco tarde, si te hubiera importado cuando que era cuando tenía 13 años, te lo creo, ahora si lo sentís o no, es inútil, a mí si estás arrepentida de lo que hiciste, no me sirve de nada, no borra lo que pasó.
-Lo sé, por eso quería venir a que me lo dijeras, por lo menos quería darte eso.
-Muchas gracias, y te lo digo de verdad, es lo mínimo que podrías hacer y lo hiciste, te lo reconozco, pero...me cuesta estar frente a vos, me mirarte, me cuesta oírte, porque es abrir la herida de vuelta, escarbar, es algo que nunca voy a superar, que te fueras fue tal vez lo peor que me ha pasado en la vida, y saber que seguís viva, que recién ahora a la vejez viruela, y estoy segura que por alguna necesidad reapareciste, me hace mierda, no te lo debería decir, porque no creo que te importe, pero bueno y está dicho.
Le costó mucho mantenerse parada, pero no se iba a derrumbar frente  su madre.
-Ya me voy.
Ni bien Magdalena cerró la puerta, Laura se apoyo contra la pared y fue descendiendo hasta que sus nalgas tocaron el mármol.
Se largo a llorar, como lo hiciera a los 13 años, gritando, a moco tendido, con los puños cerrados, clavándose las uñas contra las palmas, preguntándose una y otra vez por qué.
Estuvo más de una hora en el piso, hasta que el dolor de cabeza fue más fuerte que todos los sentimientos encontrados que sentía, además tenía la cara húmeda y llena de mucosidad.
Se levantó, buscó nen su cartera un pañuelo de papel, se refregó la nariz violentamente, fue al baño, se echó varias palmadas de agua, y luego fue hasta la mesa de luz a buscar las pastillas de ibupofreno.
Seguía sintiéndose mal, aunque más calmada, igual la invadía una sensación de suciedad, por lo que se desnudo y se metió bajo la ducha.
Una vez que empezó a sentir que se le arrugaba la piel, cerró ambas canillas, se ató la bata de tolla sobre la cintura, y se quedó dormida sobre la cama.



sábado, 27 de enero de 2018

Encrucijadas de la vid /23)

Algo que murió, bueno, hace rato que lo nuestro había muerto a nivel digamos espiritual, odio esa palabra, se ha frivolizado tanto su uso, pero no encuentro otra que pueda definirmelo para mí, igual ahora también es física, es raro, es como la confirmación, si eso vendría a ser, y esa confirmación es una muerte.
Laura se quedó mirando las plantas del patio, nunca le había hecho mucho caso, le gustaban como se veían, aunque casi nunca hacía más por ellas que manguerearlas si Jorge se lo pedía porque estaba en el trabajo.
Voy a tener que contratar  un parquero, nah, salen una fortuna, que crezcan como quieran, lo siento pero no me voy a gastar medio sueldo en tener un lindo patio o un lindo frente, igual podría seguir viniendo Jorge, total la casa se va a vender y es mejor que tenga una linda presentación, con un exterior como la gente, es lo primero que se ve.
Volcó en la pileta de la cocina el poco café que todavía le quedaba, y lavó la taza.
Sintió el timbre, se secó las manos con un repasador de toalla, y fue a abrir.

Lloró, tomó una pastilla par la presión, un té de tilo, pero seguía temblando, se había cambiado varias veces, no sabía qué ponerse.
No puedo ir de negro, porque no es un velorio, ni con la poca ropa linda que tengo, porque no voy  una fiesta, tampoco puedo parecer una crota, va a creer que quiero darle lástima, no sé la verdad.
Se decidió por un pantalón beige, una blusa blanca y un saquito color crema.
Magdalen decidió no pintarse los labios, tomó el colectivo, y caminó hasta la casa, se quedó frente a la puerta unos minutos, hasta que por fin decidió tocar timbre.

-Mama.
Tantas veces después de que su Magdalena las abandonara cuando eran chicas había pensado en que lo primero que le diría si volvía a verla era: mierda, o te odio, o hija de puta, pero la traicionó el inconsciente.
-Hija.
-Ahora, ahora soy tu hija, ahora te acordas de que tenés una hija, bueno 2, pero supongo que yo soy más fácil de encontrar que Ana.
Pasa, no no te voy a cerrar la puerta en la cara, antes me vas a oír, entra dale.
Magdalena entró con el paso más seguro que le fue posible aparentar, y clavo sus uñas en las palmas par que no se notara que le temblaban las manos.
No quiero que reprima nada, que escupa todo, me lo merezco, a eso vine.
Laura se llevó las manos a la cara, las pasó rápidamente por la frente, para bajar el mentón, donde colocó los pulgares, mientras los indices le rozaban suavemente el puente de la nariz, el resto de los dedos los entrelazo.
-Te escucho.
-Gracia, eh, gracias, la señora viene a escucharme, 30, no qué 30, 35 casi 40 años después, la señora escucha, mira, otra que las telenovelas donde los ciegos ven después de no se cuenta, los lisiados caminan y los amnesicos recuperan la memoria.
Vos sos la sorda que ahora escucha o lo anterior, no sé, qué, tuviste un accidente, quedaste en coma y recién despertas, por eso venís, perdóname si es así, eh, disculpa que no te reciba llorando, abrazándote, pero me parece que no desapareciste por eso, no, desapareciste porque se te cantó la cajeta de desaparecer, porque seguro tenías un macho, quien obviamente era más que tus hijas. Y déjame adivinar, por favor, se murió, o te dejó ni bien se consiguió otra más joven y te dio vergüenza volver, y viviste como el culo todos estos años, pero ya estás cansada, y bueno a ver si mis hijas me tiran algún hueso, sobre todo Ana, que es famosa, es no me va  poder negar la ayuda, porque si no la escracho, lo debes tener todo pensadito...Mira, Ana probablemente tenga que ayudarte porque es una figura pública como se dice, y no le va  quedar de otra, pero lo que es a mí, no me vas  sacar ni 1 peso, así que si viniste por eso, cagaste, pero no te voy a decir que ya te podes ir yendo, porque como te dije, me vas a oír.
-A eso vine.
-Ah mira, gracias eh, qué considerada, a la vejez viruela te acordaste de que tenías 2 hijas, qué cosa, no sé esto es cada vez más una telenovela, recuperaste la memoria después de una vida, impresionante.
Te juro que hasta me cuesta decirte todo lo que siento-Laura lanzó un ronquido, como si fuera a llorar, pero se recompuso-todo lo que te odio, todo el asco, y la vergüenza que siento de saber que mi madre, me abandonó, me dejó, se fue con un macho, y le importó 3 carajos de sus hijas...Vos no sabes lo que pasamos, no sabes el dolor de saber que nos habías dejado, de ver a papa ahí hecho mierda, de que todos hablaran por detrás en el colegio, de que quienes no se burlaban de nosotros, nos tenían lástima, sabes lo que es eso, ser parias, ser el chisme del pueblo, ser "a las que la madre las dejó", las hijas del cornudo, de la puta, de la tilinga.
Y siendo adolescentes, no si mejor momento no podrías haber elegido, eh, bien para cagarnos la vida.




sábado, 20 de enero de 2018

Encrucijadas de la vida /22)

-La semana que viene me mudo, a la mierda. 
-Mmm no sé, boludo, después la policía va a empezar a sospechar, y habrá que aun parte, o por ahí a los hijos de puta se les ocurre "dar un ejemplo" con vos, y te meten preso, otra vez y de yapa a mí por cómplice.
Porque acá todos se hacen los boludos y se creen que vivís de tu vieja, pero después si te mudas, van a empezar a chusmear de donde sacas la plata para vivir solo, ya sabes como son.
-Nah, no pasa nada, les voy a decir que hice un curso online para arreglar celulares, y que vienen a traérmelo, jaja
-No sé, no sé.
-Además voy a alquilar algo en una zona que haya pocas casas, por el molino, ahí casi no hay nada, tengo que fijarme si hay alguna por ahí, viste que hay re pocas casas.
-Poenele, pero igual es un riesgo.
-Y si, boluda, pero mi vieja está insoportable, decí que cuando vuelve del trabajo se acuesta, si no no la aguanta nadie.
-Tu vieja es una mierda, igual que la mía.
-Si, boluda, por eso.
-Bueno, qué sé yo, está bien.
-Igual no te estaba pidiendo permiso u opinión, solo te contaba.
-Anda a cagar, pajero.
Ambos se rieron hasta llegar a la carcajada, no solo por lo que acababan de decir, sino por los efectos del porro que se habían fumado una hora antes.
Eran novios desde hacia un año y medio, se habían conocido en la universidad, y ambos dejaron las carreras en las que se habían anotado, por el mismo tiempo.
Andrés se había anotado sin ganas en medicina, solo por darle el gusto a su madre, ahora, en el fondo se lo agradecía, ya que gracias a eso había conocido a su proveedor de marihuana, otro que solo estaba esperando que su negocio terminará de florecer, para dejar de vivir con sus padres y abandonar la carrera.
-Cultivo y distribución.
Alan era un muchacho flaco, muy alto, rubio, de ojos verdes, su escasa barba, no porque se la cortará, sino porque así le crecía, le daba un aspecto más desaliñado que la expresión de su rostro, acentuaba, era un rostro insulso, alargado, pero como siempre tenía una semi sonrisa en sus labios, era agradable, no porque fuera atractivo, descripción que nunca encajaría con Alan, sino porque generaba confianza, era un nuevo hippie, pero con espíritu empresarial, según repetía siempre, y aunque lo decía como contando algo gracioso, Andrés se dio cuenta que era en serio. 
Pagaron onda y Alan le ofreció 1 kilo de marihuana.
-¿Y como lo vendo?
-Pones un cartel de neón en la puerta o ventana de tu casa, como lo vas a vender, pelotudo, no tenés face, no tenés amigos en tu ciudad que quieran comprar, bueno.
-Pero ahora Internet no te revisa todo.
-Seguro a googlee le interesa mucho vender los secretos de un dealer de una ciudad en el culo del mundo, déjate de joder.
Había vendido la marihuana, pero no por el medio que Alan le sugiriera, sino yendo a una fiesta de un conocido en común, ofreciéndola, y al ver que les pegaba, casi todos los invitados empezaron a comprarle, al terminar la noche, tenía 5000 pesos.
Y cuando llegó a su casa, 30 solicitudes de amistad, que al otro día se transformaron en 40, y a la semana siguiente en 50, y los kilos de marihuana como la plata empezaba a crecer tan rápido como las solicitudes.
Nunca había contado con tanto efectivo, su madre jamás le había dado más de 400 pesos por semana, y ahora había días que levantaba el doble de eso, en ese tiempo, conoció a Belen.
Un día ella fue a comprarle, pero solo si antes podía probar uno gratis.
Él aceptó, no por conseguir otra clienta, que no necesitaba, sino porque la chica siempre le había gustado, y pensó que drogada tal vez lo veía con mejores ojos.
Ella dio un par de pitadas, luego se lo extendió a él, que lo agarro casi tembloroso, por la idea de meterse en la boca algo que había estado en los labios de Belen hacia solo unos segundos, dio una profunda calada, y se lo devolvió.
Hicieron eso hasta que el porro se terminó, luego se miraron, se rieron, Sofia se acercó a él, y lo beso, lo despeinó, Andrés la agarro por la cintura, la apretó contra él, y la beso más fuerte, luego por el mareo que ambos tenía se cayeron sobre el sillón, se rieron, y terminaron durmiéndose uno encima del otro.
Se despertaron al oír el portazo que había dado Martina.
Ésta no le dijo nada, se encerró en la habitación, hasta que Belen se fue.
-Estoy harta, Andrés, ya que te dedicas a esa inmundicia, espero que te alcance para pagarte un lugar, porque yo no te quiero mas acá.
Daniel se mudó la semana siguiente, al mes lo detenían por tenencia y distribución de estupefacientes. 


sábado, 13 de enero de 2018

Encrucijadas de la vid /21)

Sabí que contaría con todo el apoyo del multimedio en el que trabajaba, y que el dueño nunca había soportado a Marcos, él solía odiar a la prensa y en particular al multimedio en el que Ana trabajaba, por eso nunca hablaban del mismo, ya que siempre terminaban discutiendo.
Cuando ella le presentó las pruebas a su productor, este llamó al CEO, quien enseguida dio su visto bueno.
Esa noche en el programa que conducía los lunes a las 22:00, presentó un informe dando a conocer a todos los empleados en negro que contaba una de sus empresas, también a los inmigrantes ilegales y en las condiciones laborales que los tenía.
Ana estaba al tanto de que de algunos de los casos Marcos no tenía ni idea, si aparecía su firma, pero era dueño de innumerables empresas, socio capitalista de otras tantas, pero igual, lo importante es que en el papel, esos lugares donde explotaban a inmigrantes ilegales eran suyos.
El programa tuvo un rating aceptable, ni más ni menos que lo que solía medir, pero si muchísima repercusión en Internet, cuando lo subieron a YT tuvo más de 1 millón de visitas, la mayoría de los diarios se hicieron eco del mismo, y por supuesto el canal de cable, los noticieros de aire, las radios AM y FM, y los diarios de los que era dueño su multimedio, repitieron el informe hasta el cansancio.
Conocía a Marcos, sabía que en parte lograría dar vuelta eso, que diría que era una campaña en su contra, que lo único que buscaba ese multimedio era sostener sus privilegios que si él llegaba a ostentar un cargo, desaparecían, porque pensaba dejar entrar a todos los inversores en contenido audiovisual.
marcos no era un demagogo que creyera en silenciar la prensa, no creía en la censura, sino en la libre competencia, y sabía que la única forma de combatir a ese multimedio, era con otros que le hicieran sombra, esa idea a pesar de que a Ana la empresa le había dado todo, la admiraba, pero ahora no le importaba, sería su principal espada en contra de Marcos.

sábado, 6 de enero de 2018

Encrucijadas de la vida /20)

Qué pocas decisiones he tomado en mí vida, siempre hice lo que se suponía, buscarme un trabajo estable, casarme, tener hijos, pero ahora que tomó decidí separarme, es otra cosa, casi todos se separan, ya lo raro es no hacerlo, pero igual, es dejar, y lo único que he dejado hasta ahora es la casa de mis padres hace 25 años, nunca otra cosa, y porque me ayudaron un montón papa casi que me pagó toda la casa, mama también, qué buenos viejos, y ahora, podría volver con ellos, el pelotudazo de 50 años a vivir con los padres, no más triste que la mierda, más patético, aplaudirían a Laura por separarse de semejante pelele. Igual lo van a hacer aunque me termine mudando a un departamentito de 2 x 2, ya que para más no me alcanza, pero bueno, por lo menos mantendré mi independencia.
Buscó en el diario, ninguno le gustaba, pero eligió los que estaban a unas cuadras de ahí, le gustaba el barrio y le quedaba cerca de su trabajo.
A las paredes de ésta casa las pinte siempre yo, al techo lo barnice, me conozco cada raya de los muebles, cambiar de olores, de atmósfera, me va a costar un montón, yo que siempre he sido metódico, monótono, repetitivo, qué raro es todo, no sé, creo que me voy a quedar unos días más acá, no tengo ganas hoy de salir a ver estos departamentos que si se ven por dentro como por fuera, van a ser más deprimentes que yo, si a Laura le jode...bah que le va a joder, le da lo mismo que yo este o no este.
Dejó el diario, puso el agua, y empezó a buscar los la yerba para prepararse unos mates, eso si lo extrañaría, el estar ahí tomando mates por la mañana.
Pero por lo menos dejaré de ver a Laura, de acostarme al lado de ella, dormir con alguien a quien ni siquiera le molesta que la roces con el brazo, sino que no le importa un carajo, puedo morirme al lado que no va a hacer otra cosa que correr más para su costado.
Después de cebarse el mate, amargo como lo tomaba siempre, pensó que a pesar de todo, la decisión de separarse, era la acertada.